Proyecto Raíces y Retoños

Publicado en por PRO-HUERTA CHACO

Niños y abuelos, una experiencia intergeneracional

 

En el marco del proyecto llevado a cabo por medio del Programa Pro-Huerta Chaco convenio INTA/MDS y el PAMI, un grupo de ocho abuelos voluntarios vienen trabajando en la huerta escolar de estudiantes del 6º y 7º grado en diferentes instituciones escolares de Las Breñas. Se busca fomentar los valores del trabajo y la familia.

 

“Un día mi abuelo me dijo que hay dos tipos de personas: las que trabajan, y las que buscan el mérito. Me dijo que tratara de estar en el primer grupo: hay menos competencia ahí”.

 

Frase de Indira Gandhi

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Aunque pocas veces se piensa en el bagaje cultural de los abuelos o en las pocas experiencias vividas de los niños, hay tantas cosas sin embargo, que se aprende de ellos. Y justamente eso se puede contemplar los miércoles cada quince días en la Escuela de Educación Primaria Nº 1004. Es que un intercambio generacional inmensamente rico entre abuelos y estudiantes se desarrolla en la localidad de Las Breñas, lleno de saberes y recuerdos, de consejos y sugerencias.

 

Esa mañana doña Marta agarraba con sus manos fuertemente el rastrillo y daba golpecitos sobre el tablón como queriendo romper los granos más grandes de tierra, los chicos se acercaban a ella e imitándola, juntos lograron armar todo el tablón para poder sembrar en esa parte de la huerta.

 

Imagen3.jpgDe a ratos, Marta hacía pausas, se apoyaba sobre el rastrillo, descansaba y tomaba aire. Relataba historias de cuando ella era pequeña, contaba chistes y hacía bromas. Se podía apreciar cómo las palabras iban y venían, los saberes se compartían de una generación a otra, cómo se conjugaban la inexperiencia propia de los adolescentes con la sabiduría de vida que poseen los abuelos.

 

El trabajo de la huerta y los talleres de intercambio que promocionan los técnicos del Programa Pro-Huerta convenio INTA/MDS junto a docentes, técnicos del PAMI y abuelos, no consiste solamente en una actividad productiva, sino que trabaja la concientización sobre el valor de la familia, el trabajo de la huerta, la importancia del crecimiento y la educación. Se comparten ideas, visiones y sentimientos. Se entrega alegría, comprensión y sobre todo amor.

 

“De estos talleres lo que más nos enriquece es la integración que se genera entre los abuelos y estudiantes. Tenemos algunos chicos excluidos en su entorno y a través de estos intercambios se sienten contenidos, ya que los abuelos les traen galletitas y masitas, comparten sus historias y les dan cariño”, así nos explicaba el proceso de la experiencia la docente Spiridinoff Gladis de la Escuela de Educación Primaria Nº 1004.

 

Imagen2-copia-1.jpgLos talleres en esta institución comenzaron a principio del año en curso y se desarrollan los miércoles cada quince días. Los mismos son teórico-prácticos y se busca que los estudiantes sean agentes multiplicadores de la huerta agro-ecológica y lo puedan practicar en los hogares y en los barrios. Además de fomentar la buena alimentación en los estudiantes enseñándoles los vegetales y frutas que deben incorporar en su dieta diaria.

 

Las prácticas de la huerta se llevan a cabo en la huerta demostrativa de la Capilla San Cayetano de las Breñas. Durante la jornada abuelos y estudiantes realizan diversas actividades tales como desmalezamiento de los canteros, transplante de plantines y cosechas de verduras.

 

Los encuentros del proyecto raíces y retoños se vienen desarrollando hace tres años en diferentes instituciones educativas de la localidad por medio de la Trabajadora Social Silvina Damilano, referente del PAMI en Las Breñas y el Agr. Rubén González agente del Pro-Huerta. También colaboran en la actividad los abuelos voluntarios Hugo De Rovere, María Esperanza Gutiérrez, Germán Bergman, Calixto Revuelta, Elvira Distel, Marta Rac, Hilda Torres y María Luisa Soler.

 

Damilano explicó que: “empezamos trabajando en la EEP Nº 77 y 1052 con los estudiantes y hemos obtenido resultados muy positivos tanto en la integración de los abuelos con los chicos, como en las actividades prácticas de la huerta. Este año nos encontramos articulando con la EEP Nº 1004 y en la Escuela de Pampa Carnevale. Hasta el momento la experiencia es más que positiva, los chicos demuestran mucho interés en las clases más allá de que lo conceptual les pueda costar un poco, se nota que el trabajo con la tierra les gusta”.

 

 “La Huerta es salud”

 

Raíces y Retoños es un proyecto del PAMI que se lleva a cabo en articulación con el Programa Pro-Huerta Chaco y tiene como propósito reconocer la función social de los adultos mayores como trasmisores de saberes.

 

El mismo, trabaja desde dos ejes temáticos, por un lado la promoción del contacto con la tierra, tanto en actividades hortícolas como de cuidado y preservación de la naturaleza; y por otro, la interrelación de los mayores con los niños en edad escolar, mediante la transmisión de sus saberes y experiencias de vida, orientando al descubrimiento del ciclo de la vida.

 

 

Respecto de la experiencia, el abuelo Germán Bergman nos contó que: “la interacción que se genera es una cosa extraordinaria que da gusto, porque los estudiantes prestan atención y compartimos los saberes. Yo he notado que algunos tienen entusiasmo tremendo, trabajan y hacen lo que les enseñamos”. Y mientras mira la huerta, sonríe  y dice “para mí, el estar acá y trabajar en la huerta es un placer, me hace bien porque yo estoy enseñando a los chicos algunas cosas que ellos no saben y que a mí me enseñaron mis padres, y yo con los 76 años que tengo no me olvido nunca más. La huerta es salud porque nos ayuda a vivir mejor a no estar preocupado de las cosas que por ahí, nos hace mal”.  

Etiquetado en Cronicas de vida

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