La capacitación un aporte constante al desarrollo

Publicado en por Pro-Huerta Chaco

La metodología del curso de capacitación, realizado por la Ing Agr Clara Contardi, los dias 2, 3, y 4 de Marzo de 2010 en la EEA INTA Las Breñas, consistió en generar un espacio de armonía para compartir buenas prácticas de procesamiento y conservación regidas por el Código Alimentario Nacional, las dificultades, los logros de los productoras en sus propias localidades. De esto hablo la Ing. Agr. Clara Contradí proveniente de la Provincia de Mendoza.

100_1748.JPG¿Cómo se inician los primeros talleres de capacitación en elaboración de conservas? ¿Que objetivos se habían planteado?

-“La historia es muy sencilla, es atender a la demanda de la gente. Hay muchas personas, sobre todo en las zonas rurales de nuestro país, que tiene su propia producción de frutas y hortalizas y en muchos casos consume parte de estos productos. Sin embargo, cuando había excedentes, en la mayoría de los casos se perdían. Entonces buscamos la forma de empezar a utilizar esos excedentes para autoconsumo. Pero otros productores, tuvieron las expectativas de apoyarse económicamente y de tener un ingreso económico en el hogar y allí surgen los talleres de elaboraciones.

Esto es muy importante para la mujer rural porque en estas zonas a veces es difícil conseguir un trabajo fuera de la casa. Y si lo hay es muy duro, porque la mujer rural como cualquier mujer de la ciudad tiene la carga de la casa, la limpieza, la comida, los hijos y entonces los tiempos disponibles son muy escasos y si a eso hay que sumarle que hay que salir a trabajar, uno terminando resignando parte del tiempo que le dedica a los hijos o a la casa para salir a trabajar.

Entonces estas elaboraciones caseras que ellas mismas tienen que cultivar son muy beneficiosas porque les permite que ellas se organicen con sus tiempos. Que tengan tiempo para vender y que al mismo tiempo, sean redituables si ellas poseen materias primas. Entonces de esta manera es que fue tomando cada vez más importancia dentro de las regiones. Y después, en cada región esta lo típico de cada lugar. A algunos le gusta más lo salado que lo dulce, las mermeladas o los postres”.

Respecto del componente comercial y publicidad de un producto, ¿cuales han sido los aspectos más relevantes o importantes que se han trabajado en el taller?

“en todos los cursos que doy, voy poniendo el aporte comercial porque bueno acá hay mucha gente que vende y a veces lo hace con mucha voluntad y con poco conocimiento. Si bien a lo largo de los años, el INTA les ha ido formando y capacitando, también sabemos que de una sola capacitación uno no puede sacar los mejores resultados porque son procesos que se tienen que ir adecuando en el tiempo, ir madurando las mismas mujeres. Tienen que ver lo que les falla para incorporar nuevas técnicas o bueno como esto que decíamos, lo hacia yo en casa, es para casa no puedo venderlo.

La presentación por ejemplo es algo a lo que no le damos importancia en la casa; pero cuando estamos vendiendo un producto si es muy importante porque la venta se hace por los ojos y atrapamos al cliente con la presencia. Acá se han capacitado mucho, se nota el nivel de la gente porque son todas elaboradoras. Pero por ahí hay que fijar algunas cositas nada mas, porque tienen un procesamiento de productos muy buenos que ellas sacan, pero siempre es ir aportando un poquito mas.

Hacer hincapié y reforzar la parte comercial es para que ellas se vayan dando cuenta de como pueden atrapar mas gente y como pueden vender mas a través de la presentación de un producto. De todos modos, no es solo esto, sino también su presentación en la feria y eso cuenta mucho al momento de que un cliente escoja nuestro producto y en eso hay que acompañarlas porque tal vez es gente que no esta acostumbrada a hacer productos para la venta porque es algo nuevo en ellos pero por eso se hace hincapié en la comercialización para que puedan tener algo extra en el hogar y que sea beneficioso”.

¿Cómo influye la competencia a la hora de la venta? ¿Puede considerarse un factor negativo?

Mira cuando empezamos hace varios años atrás, había un estigma muy feo con respecto a los dulces artesanales o dulces caseros. Que son los que las mujeres en sus casas hacían para su consumo. Pero el problema estaba que cuando les quedaba un excedente, los vendían. Y esos productos estaban faltos de presentación, de brillo, de etiqueta y algunas veces los comprabminifundio-3512.JPGan y se les fermentaba, esto ocurría porque no sabían dar el punto exacto. Estos mismos productos,  hace 20 años atrás, eran malas palabras. No los querían, entonces nos planteamos que nuestra calidad debe ser superior a lo industrial no porque lo industrial no tenga calidad sino porque lo hacemos manualmente tiene que ser un producto con mayor cuidado y mas perfecto.

Yo digo, uno debe ser atrapado por el producto y la industria compara el producto porque tiene necesidad. Acá la mujer se tiene que ganar el deseo de la otra persona entonces tenemos que mostrársela a la estética de los otros productos y lo llamamos en Mendoza delicatese. Es decir que son productos especiales. Hubo competencia a lo largo del tiempo y al principio nos mirábamos mal porque con el mismo cliente lo competíamos. Si el otro vendía a diez yo lo vendía a nueve cincuenta y nosotros fijábamos el precio y el otro se fijaba en nosotros y después con el tiempo nos dimos cuenta que es una cuestión medio egoísta que a nadie le sirve, si nosotros nos ponemos de acuerdo con los precios, que con eso juega mucho el comprador, quienes decían no te compro a vos porque el otro me dejo a tal precio y entonces le decíamos bueno te dejo a tal precio. Pero es mentira, el único que gana es el comerciante. Entonces las marcas mas grandes se juntaron y ponen los precios en conjunto y las más chicas se adecuan a esos productos, nuestras empresas fijadoras ponen los precios y los más chiquititos se acoplan a ellas porque les conviene estar más unido.

Cada uno tiene su propio nicho de mercado se  lo tiene que ir haciendo y ganando. Y eso pasa con porción, presentación, y voluntad por parte de cada uno”.

¿Cómo fue el proceso de trabajo por el que paso esta cooperativa de la que hablabas en el taller sobre la marca mujer rural, para instalarse?

“Primero eran diez grupos de mujeres y de diferentes departamentos de la provincia de Mendoza y vendían productos propios de sus zonas y que tenían en sus casas. Esto les dejaba cierto rédito y ciertos ingresos. El problema era que si algunas hacían mermeladas de membrillo, las otras no podían porque no contaban con dicha materia. Entonces lo que se hizo fue agruparse en una marca común que es la marca hogar rural, esa marca llego a ciertas góndolas de supermercados en Buenos Aires y llegaron a hacer 200 mil unidades por grupos por año y genero bastante interés de parte de ellas. Yo no te puedo hablar de dinero sino de la importancia que ese dinero representa en cada hogar. Lo mucho o lo poco es lo que la mujer se gano con su esfuerzo. Entonces, no importa solamente el ingreso que puedan generar estas alternativas productivas, sino lo que producen en su contexto. Es decir el crecimiento de las mujeres, como fueron relacionándose socialmente en otros ámbitos. Ellas mismas (mujeres que en muchos casos no terminaron la primaria) dicen - la cooperativa y esta marca me dio la universidad que nunca tuve porque aprendí a desenvolverme en la vida tuve mí profesión tuve mis ingresos y viví de esto y yo creo que eso es lo destacable y lo que tiene mas valor cuando con esto se puede hacer algo propio. Y la mujer lo pudo capitalizar para vender. Con el tiempo yo las deje solas y hoy se manejan muy bien sin mucha ayuda de la institución”.

¿Que sugerencia usted le dejaría a nuestros productores?

“Yo creo que lo importante acá es continuar, estar en ritmo, en carrera y seguir adelante. Seguir demandando las necesidades de nuestros problemas, una formación para seguir creciendo. Ocultar los errores bajo la alfombra no soluciona nada. El tema es ir creciendo. Ahora resta que la gente decida agruparse un poquito mas, trabajar en conjunto; que esto nos significa ir todos a un solo lugar, compartir todo los gastos, repartir las ganancias. Sino agruparse para comprar insumos mas económicos e iguales, para vender mas lejos y que uno lo represente, es decir todas esas cosas que hacen a la organización, hay que hacerlo en conjunto sino, uno no puede ir mas lejos. Hay que tratar de realizar la mayor cantidad de capacitaciones que hagan falta. Por ejemplo, si se hace una capacitación de gerenciamiento en un proyecto se van abrir otros aspectos que no se consideran y eso va a arrastrar a otro y así hasta alcanzar el mejor nivel”. 

Etiquetado en Entrevistas

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase: