Villa Ángela

Publicado en por Pro-Huerta Chaco

LA INTEGRACIÓN DE LOS PROGRAMAS COMO GENERADORES DE APORTES PRODUCTIVOS LOCALES


Talleres:
Durante la realización de las capacitaciones.

La integración entre los programas sociales es un vínculo que se logra a través de la participación y voluntad del capital humano. Base fundamental de los desarrollos locales productivos. En Argentina la crisis económica y social que afecto a todos los pueblos tuvo una dosis positiva: La unión comunitaria. El bajo ingreso de la economía llevo a cientos de familias a reunirse y formular ideas en conjunto para salir de tal situación. Cuyo resultado han sido la puesta en práctica de varios proyectos productivos o más conocidos como micro emprendimientos.

A través de los años, la situación ha variado. Sin embargo estos proyectos y articulaciones han resurgido en el tiempo y aunque su trama ha sido transformada, el fin sigue siendo el mismo: el aporte a la comunidad en la que vivimos a través de la voluntad y esfuerzo de un grupo comunitario. Actualmente, estos proyectos son llevados a cabo, por medio de convenios municipales, nacionales, institucionales, políticos y económicos.

Este, es el caso de una cooperativa denominada Integrar Ltda. Ubicada en la localidad de Villa Ángela. La cual, por medio de un proyecto de la municipalidad, se lleva a cabo diferentes prácticas productivas con desarrollo local en el territorio. En el mismo participan la municipalidad, una cooperativa y el programa Pro-Huerta INTA/MDS de la Nación.

Recorriendo 268 kilómetros desde la ciudad de Resistencia, por la ruta nacional nº 16 en sentido oeste, para luego virar hacia el sur, ingresando por la ruta nº 35 llegamos a la Ciudad de Villa Ángela, conocida antiguamente,  como “Punta de rieles”. En la misma, se lleva a cabo varias jornadas de capacitaciones sobre huerta orgánica, elaboración de conservas, fabricación de herramienta para la huerta  y prácticas de tambo. Dichas actividades, son realizadas por medio de la Responsable de la práctica educativa solidaria; Silvia Mabel Galarza y el Técnico del Programa Pro-Huerta, Agr. Gral. Osmar Aguirre.

Los primeros tejidos del vínculo comunitario

La articulación con Pro Huerta, comenzó en el año 2004, a través del Promotor Osmar Aguirre, con quien se realizaron varios proyectos en los cuales la Institución realizaba la capacitación a familias rurales, mientras que el Pro-Huerta, aportaba el material didáctico y semillas.

La repercusión y resultado fue tal, que en el año 2005, la Municipalidad de Villa Ángela, presento un proyecto de PROGRAMA ADOLESCENCIA E INTEGRACIÓN SOCIAL para adolescentes de 14 a 18 años de edad. El mismo consiste en el financiamiento de becas para 75 beneficiarios por el periodo de 12 meses.

Luego, a través de la articulación entre el Municipio y la Cooperativa, se presenta la propuesta de Capacitar en la huerta orgánica, elaboración de conservas, fabricación de herramienta para la huerta  y prácticas de tambo, por medio del vínculo laboral que poseía la cooperativa con el Pro-Huerta INTA.

A partir de este espacio dinámico, se iniciaron los talleres de Inserción Laboral, los 75 adolescentes se dividieron en tres grupos de 25 cada uno, con clases una vez por semana cada grupo. La capacitación consistió en clases teóricas y prácticas con la confección de afiches sobre una alimentación saludable.

Talleres

Los espacios de dinámica suscitaban a cada instante. Se realizaron la creación de una huerta por grupo. El mismo, seria el responsable de la preparación del terreno, los almácigos, la siembra, el riego, y demás cuidados. Paralelamente se entregaban las semillas a cada grupo, con las cuales producían diversas verduras que luego, fueron utilizadas para consumo propio y el excedente comercializados.

En una segunda etapa se realizó, la capacitación de  elaboraciones de conservas con lo producido en las huertas. Los jóvenes elaboraban dulces, licores y mermeladas con los frutos de estación adquiridos en casa de vecinos, amigos y familiares. Siendo el objetivo principal, la experiencia de dar utilidad a frutos típicos de la zona, tales como el pomelo y mamon transformándolos en dulces y jugos.

Para llevar a cabo las practicas productivas, fue necesario el uso de herramientas para la huerta. Por ello, se armaron clases de fabricaciones de herramientas caseras. En donde los jóvenes confeccionaban sus propias herramientas. Como ser rastrillos, sistemas de riego por goteo, sembrador manual, entre otros.

Amplios resultados
La experiencia cubrió las expectativas y los objetivos del Proyecto. Ya que, los jóvenes volcaron los conocimientos en sus hogares, con la participación de sus familias en las tareas de cuidados de la huerta, se incorporaron verduras a la alimentación diaria, y al mismo tiempo, los días de capacitación, se convirtieron en el punto de encuentro. Se volvieron un espacio social productivo, de intercambios, debates, y experiencias de cada uno.

El municipio realizo seguimientos en los avances y en las asistencias, llegando al final de la capacitación con la totalidad de asistentes.

Contacto: aprendiendo a trabajar con tambos.  


La huerta: preparando la tierra para sembrar.

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