EJEMPLOS DE VIDA que van marcando HISTORIAS

Publicado en por Melisa Bogarin

Las Breñas

 

 

Su nombre es Rodolfo Torres, vive en la localidad de Las Breñas. Exactamente a 275 kilómetros de Resistencia. Allí lo acompaña su familia, compuesta por su esposa Mirta Clavero de Torres; sus dos hijos varones y una mujer. Las experiencias que lo acompañan son muchas y las huellas van dejando rastros de ellas en cada localidad y provincia en la que “Don Torres”, como lo llaman sus vecinos y amigos, visita y presenta el fruto de su trabajo y el esfuerzo de toda su familia.

 

La vida de Rodolfo Torres, no ha sido fácil y encierra un gran ejemplo de voluntad y perseverancia. La zona breñense, donde esta radicado actualmente no se ha lotado todavía. No tienen luz eléctrica, ni agua potable. “Nos falta poner tejido alrededor del terreno y muchas cosas mas, pero hace ya un año y medio que estamos acá y trabajamos la tierra”. Contó Rodolfo Torres.

Desde el año 1998 se encuentra trabajando con los técnicos del INTA, primero con el Programa Minifundios y luego con el Pro-Huerta, con el que se encuentra colaborando actualmente. Empezó con un pedacito de tierra que media 7 metros de largo por tres de ancho, en donde cultivaban diferentes vegetales y hortalizas. Con el tiempo y la perseverancia de Don Torres y su familia, su capital fue creciendo. Llegó a tener un comedor para niños carenciados, donde atendían a más de 100 chicos. Su amor alcanzaba para todos sin faltarle a nadie.

“Trabajamos como promotores, mi señora y yo, casi como 10 años. Recuerdo que íbamos a todas las capacitaciones del INTA. Cada clase que daban nosotros estábamos presentes y tengo todos mis certificados conmigo”. Dice orgullosamente don Torres.

Y agregó: “mis hijos siempre me ayudaron, ahora ellos trabajan por su cuenta, pero cuando pueden ya se vienen a trabajar conmigo. Preparamos la tierra, sembramos, regamos y cosechamos nosotros mismos. Luego procesamos las frutas y las envasamos”.

“TODO LO QUE TENGO HOY, PARA MI SIGNIFICA LAS PALABRAS PRO-HUERTA” dijo Don Torres emocionado por contar lo que esta haciendo actualmente, mientras nos narra su historia y nos cuenta que junto a la Ingeniera Gabriela Faggi fue creciendo y aprendiendo a hacer todo lo que sabe, además de ganar mayor experiencia de vida. “mi esposa y yo vimos crecer en su trabajo también a Gabriela, ella llegó un día, al otro empezó a trabajar con nosotros y luego la vimos casarse”. Recuerda Don Torres.

Los años son diferentes pero ellos siguen trabajando. Ahora como capacitadores del INTA. Porque después de tantos años de ser promotores voluntarios y haber aprendido a realizar conservas de toda clase, hoy ya cuentan con un grupo de personas a quien enseñar. Al principio cuando empezaron, Rodolfo Torres, contó que vivían de sus verduras y algunos que otros frascos de dulces que hacían. Hoy cuentan con una producción de 500 frascos aproximadamente. Producen en grandes cantidades y en variedades diferentes.

“Con el INTA, viajé a muchos lados. Fui a otras localidades del Chaco, a Buenos Aires, Castellar y a Tucumán. En cada lugar llevaba mis producciones y las fotos que tomábamos del comedor y de otras épocas. Hasta me acuerdo de que una vez, en Buenos Aires llevé algunos frascos de dulces y probo hasta la presidenta Kirchner cuando todavía no lo era. Fue muy linda aquella exposición y había muchísima gente. Son anécdotas difíciles de olvidar pero muy emotivas” dice don Torres.

Hoy, hay nuevos proyectos y renovadas esperanzas. Ya que Rodolfo Torres, se encuentra trabajando también, en un proyecto basado en criadero de gallinas. Contó que ya lo ha presentado y solo resta esperar a que aprueben el mismo. Las expectativas son muchas y los deseos de continuar trabajando también. La  vida de don Rodolfo Torres es todo un ejemplo.
 

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